A estas alturas de la vida parece que aún existiera una ecuación perfecta para el morbo. Desde hace años, la desaparición de una persona, unida a su condición de menor -y mujer- y a una falta de información clara o pesquisas contudentes sobre el caso, equivale a hablar de un caldo de cultivo perfecto para montar, como se denomina ahora, un circo mediático. No estamos ante nada nuevo, todos los años desaparecen miles de personas en España y otras tantas decenas de miles en Europa. Los medios no pueden hacerse eco de todas, lógicamente. No obstante, mostrar esta realidad forma parte de su responsabilidad social.
La desaparición de un anciano senil con un pie en la tumba no interesa, la de un toxicómano enfermo, aún menos. Lo que el público necesita es algo de acción, cambiemos al anciano por un menor – si es chica, mejor, la posbilidad del abuso sexual contribuye a generar atención- consigamos unas fotos -da igual de dónde o sí son ridículas- y pongámonos a dar detalles lo más íntimos posibles en cuanto lleguen a nuestros oídos. (más…)
Apocalíptico final para la prensa tal y como hoy la conocemos
El video, en principio (hasta que investigue más) parece anónimo, al menos no lo firma nadie. Nos pinta una profecía que uno no sabe si catalogar de devastadora o, tan sólo, descabellada. El periodismo se va a acabar por el mero hecho del crecimiento de los medios digitales y los blogs personales. La arguentación es vacía, de la misma forma que pudo serlo en su momento la de los amanuenses que veían peligrar su trabajo por el invento de la imprenta. (más…)