Archivado en: Uncategorized | Etiquetas: blogs, ciudadano, democratización, información, internet, libertad de prensa, usuarios
Según datos de 2008, sólo 1 de cada 4 personas en el mundo puede ser considerada usuario de internet. Esto significa que un 76,5% de la población mundial vive ajena a la red y a todo lo que en ella se mueve. Resumiendo 5.100 millones de personas -11 veces la población de EU- no tienen acceso a Internet. No obstante, pese a este escenario, hay quien se empeña en afirmar que la red supone una democratización mundial de la información y la libertad de prensa.
Es tan susceptible o incluso más que el resto de medios de ser censurada,valga la China comunista y sus 300 millones de usuarios, que representan 1/5 de los internautas mundiales, como ejemplo. Y, además de encontrarse bajo un ojo censor, los datos revelan que la influencia en lo que a información se refiere, sigue concentrada en una élite. Según estudios sobre los blogs más influyentes del planeta, en el top20 sólo encontraríamos 1 blog español, otro francés y otro alemán. El resto, procedentes de los EE.UU, la potencia económica mundial y también la cultura más influyente -casi hegemónica- en la red.
Entonces, ¿a qué se debe esa imagen que compartimos todos de que Internet es la gran herramienta para la comunicación, la difusión del conocimiento y las noticias? Lo que ocurre es que, pese a los falaces intentos para hacer creer a los lectores de periódicos digitales y usuarios de internet que su opinión y participación es importante (y no los ingresos que directa o indirectamente ello reporta) hay una esperanza. La esperanza son los ejemplos que cada día nos da el mal llamado “periodismo ciudadano“, que desvela tramas, saca a la luz lo que no quieren que sepamos o denuncia injusticias.
Gracias a la red, es mucho más complicado intoxicar con informaciones falsas. La mentira es infinitamente más fácil de desvelar. Ojo, pero esto no quiere decir, ni mucho menos, que la verdad sea más fácil de encontrar. Estas nuevas condiciones nos exigen una mayor competencia a la hora de tratar la información y suponen un nuevo reto.